Sociedad de Información

En los últimos años tenemos acceso a una gran cantidad de información gracias a los avances en las Tecnologías de la Información y la Comunicación, TIC. Sin embargo, como se comentará a continuación, mayor información no implica más conocimiento.

La Real Academia Española nos indica que conocimiento es “saber o sabiduría”, así como “acción y efecto del conocer”, mientras que información es la “acción o efecto de informar”. Fácilmente puedo deducir que el conocimiento es la información asimilada.

A raíz de ello, considero que una Sociedad del Conocimiento debe presentar constantes innovaciones en pro de una transformación social que eleve nuestra calidad de vida. Dicho término no es nuevo, y fue introducido por primera vez por el austríaco Peter Drucker en su libro “La era de la discontinuidad” en 1969.

La pregunta obligatoria es, ¿actualmente vive en una sociedad donde constantemente se innova en todos los estratos sociales? Permítanme citar el siguiente ejemplo: todos podemos obtener información de cómo fabricar una hoja de papel, pero pocos manejan el conocimiento para poder fabricar la misma, y carecemos de la sabiduría para poder producirla a nivel industrial.  Por lo que puedo afirmar, sin miedo a equivocarme, que residimos en una sociedad donde cualquier persona puede tener acceso a la información gracias a las TIC.

Se están desarrollando nuevas herramientas tecnológicas para poder abarcar un gran número de noticias en tiempo real, de modo que estamos siendo conducidos a consumir datos, y hasta desean imponer nuestra forma de pensar. Por ello, acuño los términos “Pastores de Ideas” y “Borregos de Información”, para destacar las tendencias de ciertas personas que se dedican a fabricar ideas, con respecto de aquellas que simplemente repiten los comentarios de los demás, respectivamente.

La pregunta obligatoria es, ¿estamos viviendo en una Sociedad del Conocimiento? Considero que no.  Es un mito. Vivimos en una sociedad que está descubriendo su apetito por las noticias y mensajes que se generan a nivel mundial. Somos seres evolucionados que nos adaptamos a nuestro medio ambiente. De modo que estos datos nos inundan desde cualquier medio.

Ese apetito por noticias ha generado nuevas adicciones tales como el Desorden Adictivo a Internet, donde estudios científicos han revelado que las personas están inmersas en las redes sociales, solo se comunican a través del chat. Justo en este punto surge la analogía de un borrego que se deja llevar por los caminos que le definen los demás porque no le permiten pensar por sí mismos.

Sean humildes,  respeten la privacidad de los demás. Sean libres de la presión comercial que intenta venderles una idea con la excusa de estar informados. Sean independientes y no simples consumidores de datos cuán borregos que siguen tendencias impuestas por los demás.


Publicado en el periódico Últimas Noticias el 8 de Agosto de 2017, página 3. Así como en el  portal de TuVoz de Últimas Noticias, disponible en http://tuvoz.ultimasnoticias.com.ve/vivimos-una-sociedad-informacion-no-del-conocimiento/

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Espectadores por imágenes violentas

Alguna vez hemos escuchado los espectáculos que se realizaban en el circo romano en la época de Nerón Claudio César, donde luchaban gladiadores y cazaban bestias, sin pasar por alto los martirios y las carreras de carros para el deleite de aquel pueblo romano, basado en una dieta por el dolor ajeno.

Lamentablemente se está repitiendo la historia gracias a las tecnologías de la información, donde la arena son las distintas redes sociales. Por ello, sin que me tiemble el pulso, redefino este tipo de espectáculo artístico como el Circo de Nerón versión 2.0, a raíz de que existen personas con un apetito desmedido por fotos y vídeos donde el protagonista es la sangre y el sufrimiento humano, reflejado en una gran cantidad de visitas e incluso varios cientos de “Me Gusta”.

Me pregunto en voz alta: ¿qué refleja un “Me Gusta o Like” tras observar una tragedia? Si se tiene en cuenta que el concepto de “Me Gusta” es reflejar la satisfacción por lo que se ha observado.

Estoy consciente que todos tenemos derecho a estar informados, pero otra cosa es ser testigo de todos los hechos violentos en primera persona, con la excusa de conocer nuestra realidad del día a día.  ¿Cree que exagero? Antes de responder, pregúntese cuál es la idea por difundir vídeos de los fallecidos a causa de los accidentes de tráfico, o mostrar los cuerpos que yacen tras ser asesinados, o trasmitir los últimos momentos antes de morir, sin olvidar los cuerpos mutilados en prisiones enviados sin ningún pudor por twitter, instagram, youtube o facebook.

Para mi sorpresa, la ciencia ha descubierto que existen determinadas zonas del cerebro que sienten placer cuando se observa dolor por todo aquello que se odia, de modo que comprendo ese refrán que dice “amor y dolor, son del mismo color”.

Otro estudio reveló cómo es la actividad cerebral por ver imágenes violentas, y concluyeron que la diferencia de una persona agresiva con respecto a otra que rechaza la misma, es que los primeros presentan baja actividad en la corteza orbitofrontal (responsable del autocontrol y emociones en el cerebro) con respecto a los no violentos.

Seamos civilizados y no permitamos que las tecnologías de la información cambien nuestra humanidad, que nos diferencia de los “animales salvajes”.  Sin humildad reinará la anarquía y la extinción de la especie humana. Sin humanidad no hay felicidad eterna.


Publicado por primera vez en http://tuvoz.ultimasnoticias.com.ve/espectadores-imagenes-violentas/

Los santos nos recuerdan la presencia de Dios

Somos incapaces de poder ver a Dios. Él es un Espíritu que nos habla a través del lenguaje del amor como nos lo recuerda la Biblia (ver a modo de ejemplo los pasajes 1 Jun 4,12; Juan 4, 24). De manera que “ver” lo reinterpreto como “reconocer su presencia espiritual“.

Quizás fruña el cejo y recuerde la cita donde se afirma que Moisés vio a Dios “cara a cara” (Éxodo 33, 11). Sin embargo, la Biblia nos indica que él habló a través de un arbusto en llamas (Éxodo 3,4), y en otras ocasiones oculto su rostro para evitar mirarlo a los ojos  (Éxodo 3,6); sin olvidar que Moisés estaba siempre acompañado por un ángel en el monte Sinaí (Éxodo 7,38).

En este punto, recordemos que ángel proviene del latín angĕlus que significa “mensajero de Dios“, y continuamente están siendo citados en la Biblia, como el episodio del sueño de Jacob en Betel donde observo una escalera que conducía al cielo, por donde transitaban los mensajeros celestiales (Génesis 28, 12). Con todo esto deseo recordar que los ángeles están con Dios y también entre nosotros.

El papa San Pío X (1835-1914) afirmaba que “los ángeles son las criaturas más nobles creadas por Dios“. De hecho, y como se desprende de la lectura del Éxodo, Dios nos ha brindado la compañía de un ángel para nuestra protección y guía (Éxodo 23, 20), por lo que ellos son los interlocutores naturales entre Dios y los hombres.

Quizás desconozcan que otras religiones también hablan de ángeles, como en el Islán así como en el budismo, donde ellos son bodisattvas o iluminados; mientras que los Zoroastristas (por colocar otro ejemplo) hablan de arcángeles así como de un ángel de la guardia, un ser espiritual dedicado a cuidarnos en este transitar terrenal.

Permítanme citar una anotación del padre Pio de Pietrelcina (1887-1968) donde escribiera una carta dirigida a Ana Rodote (1890-1972) fechada el 15 de julio de 1915, donde se lee “que tu buen ángel de la guarda vele siempre sobre ti, que pueda ser tu guía en el camino escabroso de la vida. Que siempre te mantenga en la gracia de Jesús y te sostenga con sus manos para que no puedas tropezar en una piedra…“. De modo que déjese guiar por su ángel de la guarda. Permita que lo conduzca por el camino del bien y no caer en la tentación, que como sabemos, es una tarea ardua y difícil porque nos ronda de día y de noche.

Son muy pocos los dignos de poder reconocer la presencia de Dios o escuchar a sus ángeles, pero lo que nadie puede poner en duda, es que nosotros somos testigos de la vida y obra de nuestros Santos en este transitar terrenal. Ellos nos recuerdan la bondad de Dios, y son claro ejemplo de lucha y triunfo contra el maligno gracias a una vida de fe, humildad que emana desde el fondo de su corazón, con un amor incondicional.

En este punto sería injusto puntualizar algunos nombres porque la historia nos recuerda una serie de vidas consagradas a Dios, amén que muchos de ellos nos recuerdan su santidad a través de sus cuerpos incorruptos, como por ejemplo, el de San Pío de Pietrelcina (1887-1968) quien está expuesto al público para su veneración en Italia desde 2008.

Para ir finalizando, recordar una frase de San Juan Damasceno (676 – 749) cuando explicaba porque podemos rezar a través de la intersección de los Santos, cuando indico “La belleza y el color de las imágenes estimulan mi oración. Es una fiesta para mis ojos, del mismo modo que el espectáculo del campo estimula mi corazón para dar gloria a Dios“.

Por lo que gracias a nuestras Santas y Santos podemos reconocer la existencia de Dios tras habernos enviado a su hijo para el perdón de nuestros pecados. No hay excusas para nuestra sordera espiritual porque siempre se puede recurrir a sus Santos y a sus ángeles para solicitar su ayuda y protección.

No quiero terminar sin agradecer a mi ángel de la guarda. Mi compañía terrenal que se esfuerza en conducirme al Reino de los Cielos, aunque por momento sea “sordo” a sus palabras.  A mi ángel le digo hoy, mañana y siempre: ¡GRACIAS!


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