Dios sabe lo que hace

 

joseHay momentos en la vida que dudamos de las cosas que nos pasan, pero siempre se debe tener presente que “Dios sabe lo que hace”.

De Él brota la justicia y la misericordia, y nunca debemos dejar de ser humildes y agradecidos por los designios de Dios en nuestro camino.

Él nos invita a reflexionar con personas justas y comprensivas, y no perder nuestra  fe por la incertidumbre del mañana.  Nuestro destino se revelará en su momento, como nos lo enseña el Génesis (41, 14-16) cuando el faraón mandó a llamar a José (hijo de Isaac quien fue nieto de Abraham) para que interpretará  uno de sus  sueños.

Sinceramente confieso que es imposible imaginar la decepción de José cuando sus hermanos lo vendieron a los egipcios, y más aún cuando lo llevan a la cárcel por una acusación injusta por parte de Potifar.

Debemos seguir caminando por la senda de nuestro destino sin intentar titubear ni dar pie al rencor, teniendo presente que “Dios sabe lo que hace”. Él nos acompaña en este transitar por la vida para que fortalezcamos nuestra alma, pensamiento y amor.   Él es la gloria y nuestro destino, por los siglos de los siglos, amén.

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¿Te mudarás al infierno?

Han pasado más de 500 años desde que el XVII Concilio Ecuménico de Florencia estableció que el infierno es el destino final del pecador, es decir, “las almas de aquellos que mueren en pecado mortal actual o con solo el original, bajan inmediatamente al infierno, para ser castigadas”.

Nuestras acciones son las que van a ser valoradas al final de nuestra vida, como lo dicen una amplia gama de religiones. Por ejemplo, los cristianos tenemos el nfierno para aquellos que no buscan en vida a Dios, los judíos le dicen Sheol, mientras que El Islam advierte que el infierno es el lugar donde bajan aquellas almas que no creen en Alá, y se rebelan contra sus leyes.

De modo que comentaré algunas visiones de santas y santos registrados a lo largo de nuestra historia, y se observa un denominador común que comentaré más adelante.

Iniciemos con la visión de Santa María Faustina Kowalska quien describio al infierno como la privación de Dios. Un lugar donde las almas viven en continuo remordimiento de conciencia por el mal realizado en medio de un fuego que la consume sin destruirla.

La beata Ana Catalina Emmerick lo describió como un inmenso edificio de aspecto pesado y el granito negro, donde las puertas estaban aseguradas con cerrojos para que nadie pueda escapar. Allí las personas sufrían tormentos inimaginables sin recibir consuelo. Por su parte, Sor Josefa Menéndez nos señala cómo las almas se arrojan al infierno como si desearan desaparecerse de la vista de Dios, para poder blasfemarlo y despreciarlo.

San Juan Bosco, comentó que es un lugar similar a una caverna donde todo estaba en llamas, sin que nada se consumiera; mientras que Sor Lucía de Fátima lo describió como “un gran mar de fuego”. De modo que deja de excluir a Dios y acéptalo en vida. No asesines tu alma por orgullo o prepotencia pasajera. No recurras a la tentación de los conjuros creyendo que haces daño a los demás o incluso para protegerte de ellos, porque en el fondo le estás dando poder al
mal, al dudar de Dios.

Concluyo que el infierno es un lugar físico atemporal caracterizado por la ausencia del consuelo y del amor de Dios, donde reina la eterna oscuridad que asfixia el alma atormentada por sus pecados. Un lugar donde prosperan las blasfemias y las iras tras constantes remordimientos de los que dudaron del Señor, mientras adoraban su yo interior por una gloria pasajera, olvidando que nuestro destino final es convivir en el amor de Dios.


Publicado por primera vez en la sección LectoresEnAcción de UN, el 5 de septiembre (pág. 4).

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El amor nos mantiene vivos

El amor es la energía que nos impulsa en la vida. Surge de la nada y se propaga a la velocidad de la luz, con ayuda de una sonrisa que esconde la pasión contenida en el corazón.

Nos brinda calor ante un clima nublado. No acepta términos medios porque se degrada con el tiempo hasta que finalmente se transforma en odio por retornar al vacío de la soledad.

El amor no se aprende, ni se encuentra en los libros. Tampoco se oferta en ningún supermercado. Está latente en la misma alma, esperando el momento para florecer y revelar su pasión.

Todo gira en torno al amor. Nos hace especiales y nos brinda valor para superar cualquier dificultad. De allí que algunas personas lo celen enfermizamente por miedo a perderlo, pero a causa de su inseguridad, sofocan esa chispa sin que vuelva a renacer otra vez.

El amor nos da coraje ante la dificultad, y nos mantiene caminando a pesar que tropecemos. Es nuestra fuente de energía que nos impulsa a luchar sin condiciones ni restricciones, y cuando se alcanza su gloria, traspasa las fronteras del tiempo.

Para finalizar, un poema que me permite cerrar esta reflexión a modo de fábula titulado “Una hoja en el camino”:

En medio de un camino una hoja encontré.
Triste y marchita solo estaba,
indiferente a todas, ella anhelaba,
morir desangrada sin ninguna esperanza.

¿Por qué deseas morir? Le pregunté varias veces,
hasta que finalmente me respondió:
“El día que decidí vivir mi vida,
no había nadie con quien compartirla,
por eso salté al abismo olvidando mi destino”.

La miré en silencio sin perturbar su alma.
Me acerqué tímidamente para conquistar su mirada,
mientras le hablaba con los gestos del amor.

De pronto, surgió una sonrisa,
cuando entendió que sola no estaba,
sintiendo el calor de una mano amiga
desde el fondo de su corazón.

Sus lágrimas tocaron mi alma,
cuando finalmente me besó;
y entre risas, suspiros y caricias por fin murió.

Ahora me queda el recuerdo de aquel beso
cuando veo su sonrisa en mis sueños
recordando su pasión.

Tierna hoja que un día conocí,
en un camino de amargura y desdicha;
ahora vives con Dios, mi querida amiga,
sonriendo y reflejando amor.


Apareció por primera vez en la sección LectoresEnAcción de UN,el 30 de agosto de 2017.

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Secretos que no existen

Nos encanta descubrir misterios y poder interrumpir nuestra cotidianidad de todos los días. Probablemente para satisfacer una necesidad de sentirnos importantes al descubrir misterios que están ocultos ante los ojos de los demás.

Esta reflexión se puede visualizar mejor con ayuda de la película “El código da Vinci“, basada en la novela escrita por Dan Brown.  Debemos puntualizar que si se desea resaltar que hay un código secreto escrito por Leonardo, el libro debió llamarse: “El código de Leonardo da Vinci”, donde se plantea la existencia de mensajes secretos en una de sus obras artísticas.

En caso de no existir dichos mensajes ocultos, nuestro ingenio siempre los encontrará tras un esfuerzo producto de nuestro intelecto.

Por ejemplo, en el cuadro La última cena, pintado por Leonardo, donde se esconde un bebé producto de solapar la imagen del cuadro original con la misma imagen, pero rotada 180 grados manteniendo a Jesús en el centro de las mismas. Yo les pregunto: ¿qué necesidad tenía el autor de hacer todo esto? Este detalle refleja que los seres humanos somos codificadores-decodificadores naturales de información, es decir, buscamos secretos por la sencilla razón de que alguien dijo que podrían existir.

Para finalizar, recuerdo la película basada en la vida del premio Nobel de Economía John Nash, titulada “Una mente brillante”, escrita por Akiva Goldsman, donde se narra la presión psicológica de Nash por destacarse como persona tras la búsqueda de la verdad a través de las matemáticas.

Dicha película plantea a un Nash con un fuerte apetito por reconocer patrones a su alrededor, dando un aire de misterio tras una conspiración que solo existió en su imaginación. Por lo que esta película resalta la necesidad de algunas personas por autorrealizarse, pero en mi opinión solo da un reflejo de cuán vacíos deben estar ellos en sus corazones al no aprender a valorar la belleza de la simplicidad de la naturaleza que nos rodea en el calor de nuestras familias.

Es allí, estimado lector, donde existe un código secreto que está escondido en nuestros corazones, el cual descifran nuestras familias y seres queridos con una simplicidad que envidiaría cualquier computador sobre la Tierra.


Publicada  el 22 de agosto de 2017 en el periódico Últimas Noticias, página 3.

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